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Y
los médicos están preocupados de que esto pueda
aumentar los casos de cáncer de mama
Por
Dennis Thompson
Reportero de Healthday
(FUENTES:
Michael Naughton, breast cancer oncologist at the Siteman
Cancer Center of the Washington University School of Medicine,
St. Louis, and assistant professor of medicine in the university's
division of medical oncology, and a member of the American
Society of Clinical Oncology; Aman Buzdar, M.D., professor
of medicine and deputy chairman of the department of breast
medical oncology at the University of Texas M.D. Anderson
Cancer Center, Houston; National Cancer Institute; American
Cancer Society)
JUEVES
29 de noviembre (HealthDay News/Dr. Tango) -- Una mamografía
no es un examen médico fácil de soportar, a
veces es doloroso y con frecuencia molesto para las mujeres.
Se
cree que ésta es una posible razón de por qué
las tasas de mamografías se han reducido en las mujeres
de 40 años en adelante tras décadas de aumento
sostenido, de acuerdo con los investigadores del U.S. National
Cancer Institute.
Esa
reducción ha alarmado a los expertos en cáncer,
que creen que el examen de rayos X es la mejor manera de detectar
el cáncer de mama a tiempo.
"Las
mamografías no son pruebas perfectas, pero en estos
momentos es la prueba más efectiva que tenemos disponible",
señaló el Dr. Michael Naughton, oncólogo
de cáncer de mama del Centro de oncología Siteman
de la Facultad de medicina de la Universidad de Washington
en San Luís.
"Creo
que la mejor evidencia de que las mamografías salvan
vidas es el descenso de la tasa de mortalidad desde que la
empezamos a usar para la detección temprana",
agregó Naughton, que también es miembro de la
American Society of Clinical Oncology.
La
tasa de mortalidad del cáncer de mama empezó
a descender en 1989, con una caída de casi 1.6 por
ciento anual hasta 1995, de acuerdo con la American Cancer
Society. Entre 1995 y 1998, la reducción en las tasas
fue incluso más pronunciada, descendiendo en casi 3.4
por ciento anual.
En
total, entre 1990 y 2002, las tasas de mortalidad del cáncer
de mama disminuyeron a un promedio de 2.3 por ciento anual
para todas las mujeres, siendo las mayores reducciones para
las mujeres menores de 50 años, según las estadísticas
de la sociedad contra el cáncer.
Esa
caída en las tasas del cáncer de mama coincidió
con un incremento en el uso de la mamografía para detectar
los tumores de mama.
Entre
1987 y 2000, el uso de la mamografía aumentó
de manera dramática en las mujeres mayores de 40, al
pasar de 39.1 por ciento a 70.1 por ciento, de acuerdo con
el National Cancer Institute. Las tasas se estabilizaron entre
2000 y 2003, pero en 2005 las tasas fueron 4 por ciento más
bajas que en 2000, 66 por ciento frente a 70 por ciento.
Los
médicos están preocupados de que si el uso de
la mamografía continúa descendiendo, el éxito
que se ha logrado salvando vidas del cáncer de mama
empezará a mermar.
La
mortalidad del cáncer de mama ha seguido descendiendo,
incluso tras la estabilización y posterior descenso
de las mamografías, pero Naughton cree que habrá
que esperar un tiempo antes de que el uso reducido de las
mamografías empiece a mostrarse en más muertes
por cáncer.
"Si
dejáramos de hacer mamografías en estos momentos,
no observaríamos un incremento en la tasa de mortalidad
hasta dentro de cuatro o cinco años", planteó
Naughton. "Pero la supervivencia está asociada
a la detección temprana. Mientras más temprano
detectemos el cáncer, más probabilidades tendrán
las mujeres de sobrevivir".
Las
mamografías generalmente involucran dos rayos X de
baja dosis en cada seno. El técnico que toma los rayos
X coloca cada seno entre dos paneles, que lo oprimen para
obtener una imagen clara, lo que causa molestias en algunas
mujeres.
Las
mamografías hacen posible la detección de tumores
no palpables. Esta exploración puede detectar microcalcificaciones,
o pequeños depósitos de calcio, que a veces
indican la presencia de cáncer de mama, de acuerdo
con el National Cancer Institute.
El
gobierno de EE.UU. recomienda que las mujeres empiecen a hacerse
mamografías regulares a la edad de 40 años,
y que reciban un examen cada uno a dos años. Las mujeres
que tienen un riesgo más alto que el promedio debido
a su historial familiar u otros factores deberían hablar
con su médico sobre si deberían empezar a hacerse
exploraciones regulares antes de los 40 años.
Ningún
estudio ha demostrado todavía por qué la tasa
de mamografía se ha reducido, pero los expertos en
cáncer tienen sus conjeturas.
El
sistema de atención de la salud de EE.UU. es uno de
los culpables a ojos del Dr. Aman Buzdar, profesor de medicina
y subjefe del departamento de oncología médica
del seno en el Centro de oncología M.D. Anderson de
la Universidad de Texas en Houston.
Con
docenas de planes de seguros de salud que ofrecen diferentes
beneficios, las mujeres pueden confundirse sobre cuándo
necesitan recibir una mamografía, apuntó Buzdar.
"En
los países en que la tasa de mamografía es alta,
hallamos que un solo pagador es quien avisa a las pacientes
que tienen una mamografía pendiente", declaró.
Esto
conduce a otra posibilidad, que las mujeres simplemente se
olviden de hacerse la mamografía.
"Un
número de pacientes, simplemente no se hace la mamografía",
dijo Buzdar.
También
se cree que el malestar y el bochorno tienen un papel, señalaron
tanto Buzdar como Naughton. "La molestia física
es definitivamente un factor desalentador", añadió
Naughton.
Finalmente,
las mujeres podrían estar evitando la prueba, porque
simplemente no desean saber que podrían tener cáncer.
"No
quieren enterarse de esa noticia, aunque sea mejor saberlo
cuando no tienen síntomas", apuntó Buzdar.
"Pero detectar la enfermedad a tiempo es por su propio
bien. Usted puede vencer el cáncer de manera exitosa
si lo detecta a tiempo, en lugar de simplemente tener la esperanza
de que está bien".
http://healthfinder.gov
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